domingo, 21 de octubre de 2012

Una de romanos ... en el cine de Villanueva del Campo

Una de romanos ... en el cine de Villanueva del Campo

Por Francisco Rubio (c) -  21 de octubre de 2012.
Publicado en el Ágora de Villanueva del Campo. Copyright 

Una de romanos. Así es como el viejo Sabina evocaba parte de su juventud, en una de sus legendarias canciones. Desde que la escuché por primera vez, me recordó aquellas tardes de cine en los domingos de otoño e invierno de Villanueva.

Por aquellos años de los sesenta y setenta y casi los ochenta, en Villanueva del Campo vivía mucha gente, pero determinados aspectos se mostraban todavía pelín grises, así que el cine permitía hacer un pequeño viaje en grupo y sin cinturón de seguridad, a través del tiempo y del espacio. Eso sí, de manera virtual, aunque la palabra o el concepto aun no se hubiera inventado. Cuarenta años después, todavía seguimos con la virtualidad de muchas cosas, incluidos los viajes a través de pantallas y los rescates en dinero, que ya también ha pasado a ser algo muy virtual. Cosas de la vida. 


Modelo de proyector cinematográfico de los años 70 

De romanos, lo que se dice romanos, pillamos pocas, ya que las grandes superproducciones del género se dieron más en la década de los 60, con títulos que luego casi todos hemos visto en la tele una y otra vez. Era una época en la que los EE.UU., en su guerra fría con la URSS, buscaban una propaganda ideológica hacia una Europa, heredera cultural de un imperio romano un tanto mitificado y cuya capital, Roma, seguía siendo más o menos el centro espiritual del occidente cristiano. 

También eran muy frecuentes las películas del oeste, de miedo, de kung-fu ... y un sinfín de géneros cuya carga subliminal prebélica, algun@s todavía están depurando. En esa época, el petróleo bien, gracias. 

Pero volviendo a las sesiones de cine, siempre me llamo poderosamente  la atención el denominado NODO. Aquella revista de prensa o noticiario documental en blanco y negro, que echaban antes de cada peli y que nos contaba cosas que no estaba claro que nos interesara conocer, pero que el gobierno del momento, franquista para mas señas, se empeñaba en que supiéramos, por lo que nos sonaba a un mal sermón dominguero.

Lo curioso es que, cuando el Nodo terminaba con el recurrente fotograma de una especie de sol en la zona superior izquierda y música trompeteril, la sala irrumpía en un aplauso. Nunca supe si para celebrar que el puñetero Nodo había terminado o para celebrar que empezaba la película, razón por la que todos estábamos allí. Quizás alguien de los que estrenó el Nodo en Villanueva sea capaz de contar el porque de esta costumbre. 


A continuación, podemos ver en un pequeño vídeo colgado en youtube, la cabecera de uno de aquellos Nodos que se daban previo al pase de cualquier película. Apoteósicos la cabecera y la carátula final de cada Nodo. Este es del año 1975 y los Nodos se emitieron hasta 1976, cuando se supone que el régimen cambio.



Dos parriba, tres pabajo .... ese era el soniquete o letanía juvenil que se oía alrededor de la minúscula taquilla ubicada en los soportales del ayuntamiento, aledaña a la puerta del cine. Lo de la cola en orden y respetar el turno, no era algo que se estilara mucho por estos lares, por lo que la compra de entradas era, en la mayoría de las ocasiones, un espectáculo cuasi cómico en el que se corría mas riesgo que en los sanfermines. 

Otra de las peculiaridades que tenían las sesiones de cine en Villanueva, era que había descanso y que, ante la falta de un hall adecuado en él interior, la mayoría de espectadores tenían que salir a la calle en el llamado intermedio o descanso, como también se le llamaba. Suponemos que ese pequeño periodo era para que el operador de la cámara pudiera cambiar el rollo de cinta de la peli, así que la mayoría aprovechaba para fumar, comentar la jugada o comprar algo en aquellos pequeños kioscos que montaban la Tunela y la Bernarda a las puertas del cine. Un par de timbrazos y todo el mundo se reubicaba de nuevo en su localidad. ¿Donde lo habíamos dejado? ¡Ah sí!, al del sombrero le habían metido un balazo en el espinazo. 

Pues eso, que bienvenido a la pequeña pantalla de tu ordenador, en breve comenzará la película, ... una de romanos.









2 comentarios:

  1. ¡La de pelis que he podido ver en el cine de Villanueva! Me dio muchísima pena cuando lo cerraron, era como cerrar un mirador del pueblo al mundo. Era un cine famliar ¡a veces hasta esperábamos que llegase la lata con la cinta de otro cine que tenía el dueño en otro pueblo (como en Cinema Paradiso). Era una gozada ver las pelis botella pepsi en mano. Eso sí, en la "fila" te jugabas casi la vida.

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  2. También disfruté de ver aquellas películas en los años 73 a 75. Gracias por aportar una fotografía del interior del cine. Ya no lo recordaba después de 41 años de dejar Villanueva. Todavía guardo una hoja o anuncio a color de "Los Diez Mandamientos", con Charlton Heston, como protagonista principal, justo en el centro. Saludos.

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